Manifiesto del Comité del 19 de Enero
El 19 de enero de 2010, a un año de los asesinatos de Stanislav Markelov y Anastasia Baburova, los organizadores de una marcha antifascista, invitamos a todas las personas a sumarse a nuestra campaña contra el terrorismo neo-Nazi.
La palabra fascismo se ha devaluado completamente hoy. Es difícil encontrar un movimiento político que evite calificar a sus opositores como “fascistas.” Pero hay también interpretaciones muy variadas de este término. Muchos de ellos están directamente relacionados con lo que está ocurriendo hoy en la Rusia contemporánea. Para algunas personas, el fascismo es la extrema intolerancia intrínseca en las sociedades autoritarias. Para otras, es una ideología de la explotación y de la coerción. Para otras más, significa el uso por las autoridades de las unidades paramilitares y secretas para la supresión de movimientos democráticos. Finalmente, para algunos, el fascismo es una fuerza que asesina a buenas personas, personas como el abogado Stanislav Markelov y la periodista Nastya Baburova, los antifascistas jóvenes Fyodor Filatov e Ivan Khutorskoi, el etnólogo Nikolai Girenko, el jugador de ajedrez Sergei Nikolaev de Yakutia, el programador Bair Sambuev de Buryatia, y centenares de personas más. La gente que define el fascismo de esta manera no divide a sus enemigos en rusos y no-Rusos, adultos y niños, sacerdotes-ventiladores del punk rock, activistas jóvenes y porteros indefensos de Asia central. No es una cuestión de definiciones, sin embargo. Todos los asesinos vienen de uno y el mismo entorno.
Pueden ser derrotados solamente con un esfuerzo combinado, sólo superando las barreras que mantienen a los activistas políticos separados los unos de los otros y que también los mantiene separados de las personas que no confían en los políticos y no están implicadas en el proceso político.
Para este propósito estamos organizando una iniciativa antifascista que una a personas de varias perspectivas políticas con todas aquellas personas que se consideren apolíticas pero que estén convencidas de que el crecimiento del fascismo en Rusia exige una respuesta clara de la sociedad.
Los neo-Nazis han cambiado. Ahora no sólo atacan mercados, también los revientan – junto con pistas del ferrocarril, salones de conciertos, iglesias, cafés, y los portales de los edificios de donde viven sus opositores políticos. Los fascistas ahora no sólo pegan palizas a la gente por las calles, ahora también las asesinan. El terrorismo Neo-Nazi se ha convertido en una realidad. Si se deja pasar de largo esto durante más tiempo, Rusia se convertirá en un país desestructurado por la limpieza étnica y las guerras inter-étnicas.
Hacemos un llamamiento a todas y cada una de las personas que no van a esperar a que esto ocurra. Actúa ahora: toma postura en público con cualquier medio que tengas a disposición.
También invitamos a personas con prestigio y buena fama – eruditos, artistas, escritores, e intelectuales – a apoyar nuestra causa con sus buenos nombres.
Creemos que la lucha contra el látigo neo-Nazi en Rusia se debe elevar a un nuevo nivel.
Tiene que convertirse en una campaña masiva de solidaridad que vaya más allá de las subculturas de la juventud y de los grupos de activistas.
La comprensible aversión que las personas sienten por la política y los políticos, no les impide reconocer la amenaza planteada por el neo-Nazismo.
Creemos que tenemos tres tareas principales hoy. Primero, necesitamos privar a los neo-Nazis y a los racistas de la ayuda explícita e implícita que reciben de burócratas y de políticos del establishment.
En segundo lugar, tenemos que conducir a los miembros de las organizaciones ultra-derechistas fuera del debate político (out of mainstream politics).
Tercero, debemos poner fin a la práctica de usar a cuadrillas de la derecha radical para intimidar y asesinar a activistas sociales y políticos.
Invitamos a todas las personas de todas las ciudades y países a tomar las calles el 19 de enero de 2010, y mostrar su solidaridad con nuestra causa.
